viernes, octubre 15, 2010

Vuelta a Finisterre

He vuelto a Finisterre, no he podido resistirme a repetir la gran experiencia de pasar unos días en Galicia. Esta vez, la predicción meteorológica prometía unas condiciones óptimas para hipotéticas invasiones de aves neárticas: ciclogénesis exploxiva en el Atlántico norte y vientos de componente oeste.

Por desgracia, la climatología fue mucho más benigna de lo previsto, con días soleados, escaso viento y domingueros poblando las playas con sus perros. Aún así,  Galicia nunca defrauda y pasamos unos días estupendos.


Gracia a una buena dosis de paciencia, pude acercarme mucho a un grupo de vuelvepiedras. Qué bonitos son...

Lo mejor fue el puerto de Finisterre: estaba pletórico, con un bando de charranes árticos y comunes pescando a muy corta distancia. Sin duda buscaron refugio en el puerto, a raíz del fuerte viento de los días pasados.


Charrán ártico - Sterna paradisaea - Arctic Tern, 1cy.


Charrán común - Sterna hirundo - Common Tern, ad.


Los charranes sobrevolaban la calzada del muelle de Finisterre a pocos metros de los paseantes. ¡Espectacular!


Larus fuscus de 2cy, N[J2AL], anillada en Noruega.


Arriba y abajo, 1cy de Larus michahellis.



Recogí a una L. michahellis que se encontraba en estado físico muy débil. No parecía tener heridas, ni roturas, así que podría estar intoxicada.


Con Fernando Pereiras y Lourdes Martín, nos acercamos a la laguna de Louro, el límite norte de la ría de Muros y Noia. Es un buen lugar para limícolas neárticas en paso postnupcial, pero no hubo suerte esta vez

Como curiosidad, un tarro canelo resaltaba entre los ánades frisos, azulones y fochas.

Aquí lo vemos, un poco desubicado, la verdad, aunque volaba perfectamente.

Dos vistas de Louro: zarapitos en su playa, y un detalle de la laguna, a rebosar después de las mareas vivas de la semana.



Buitrón - Cisticola juncidis.

En la marisma de Caldebarcos (Carnota), había varias mariposas macaón (Papilio machaon). Al ser un ave más típica de zonas mediterráneas, podría tratarse de individuos en migración. En cualquier caso, da gusto mirarlas.


Estos cormoranes moñudos se soleaban tranquilamente en Camariñas.


Phalacrocorax aristotelis de primer año.


Y un inciso triste, pero necesario. En la siguiente foto he querido mostrar con detalle el daño que ocasionan los anzuelos a las aves marinas, y este primer año de cormorán moñudo es un buen ejemplo. Tremendo y muy triste.


Y para terminar con algo más alegre, una de las miles de tarabillas comunes que pueblan las costas gallegas, allá donde haya alguna pequeña masa arbustiva o matorral.


Es común y ubicua, pero preciosa.


En próximas entradas, desgranaré con fotos el desfile de charranes y el posado de los vuelvepiedras en Fisterra.

3 comentarios:

Ricardo Rodriguez dijo...

Unas fotos muy buenas. Ya has consegido un primer plano excelente de vuelvepiedras.
un abrazo

SKIZO dijo...

Thank you for sharing
This fabulous work with us
Good creations

Gabi vuelvepiedras dijo...

Muchas gracias Ricardo! Jamás llegaré a tu nivel, pero estoy satisfecho jajaa

Un abrazote
Ga