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lunes, septiembre 06, 2010

Aula do mar. Págalos

El sábado 28 de agosto fue un día grande. Era mi segundo embarque en el Aula do mar, tras el de septiembre de 2009 (día de mareo y Pterodroma). Dadas las noticias que llegaban del embarque previo, las expectativas eran altas.

Al final, resultó una día enorme, inolvidable. Cayó un paíño de Madeira, y 1-2 Pterodromas sp. Pero además, se dejaron ver los cuatro págalos, paíños de Wilson y común, cientos de Sabine, charranes árticos, pardelas sombría y balear, etc.

Aunque no tengo muchas fotos decentes (qué difícil es tomar buenas fotos en un barco que se mueve), voy a poner cada grupo de aves en una entrada distinta. Aquí van los págalos:

Págalo grande - Stercorarius skua - Great Skua






Este ejemplar se mostró muy bien y a una escasa distancia. Su plumaje está desgastado, resaltando el contraste entre las plumas antiguas y las recién mudadas. El ave porta anilla metálica ilegible.



Págalo parásito - Stercorarius parasiticus - Arctic Skua





Predominaron los individuos de morfo oscuro.




Págalo rabero - Stercorarius longicaudus - Long-Tailed Skua




Sólo pude hacerle fotos lejanas, pero aún así pueden verse los rasgos principales de los juveniles de esta especie: barrado en infra y supracoberteras caudales, raquis blancos de las 2-3 primarias externas, tonos fríos, estructura grácil y pecho clarito.


Por desgracia, se me escaparon los dos pomarinos que se observaron aquel día. Gracias a José Miguel, Óscar, Alfonso, Xabi, Albert, Jose, Mireia, Jus, Rafa, José Luis y todos aquellos que se embarcaron en esa salida.

jueves, septiembre 10, 2009

Una singladura memorable

El pasado sábado 5 de septiembre el Aula do mar zarpó una vez más desde Cariño, para soltar adrenalina a 20 millas del cabo Ortegal.

Con Manuel y José Miguel organizando el cotarro, en seguida se dieron cuenta de que por la noche el viento había cambiado a nordeste. "Mala mar para navegar", dijeron. Un servidor, que nunca se ha mareado en ningún medio de transporte, subí a bordo como los de Bilbao: con sólo un café en el estómago, sin pastillas para el mareo, y zapatillas deportivas...toma ya, todo un lobo de mar del lado norte del Manzanares ;-)


Saliendo del puerto, la mar estaba tranquila; nada que ver con lo que nos esperaba fuera.

El trayecto de ida fue duro, constantes vaivenes del barco hicieron marearse a más de uno, y fue cuestión de tiempo que yo cayera. Al llegar a las 10 millas, mi vacío estómago cedió al Atlántico y comencé a marearme, justo cuando el barco se detuvo para virar y enfilar de nuevo la costa a menor velocidad. No llegamos ni a la mitad de las 20 millas previstas, debido al mal estado del mar.

Tras unos momentos realmente malos, me repuse lo suficiente para disfrutar del espectáculo:


Primero aparecieron las gaviotas, los charranes comunes y los fumareles comunes. A este cortejo siguieron los platos fuertes: págalos grandes, un rabero, hasta 5 sabines juntas, gaviotas argénteas, pardelas capirotada y sombría, paíño de Wilson...y la estrella del viaje, la especie (o mejor dicho, el género) que justificó con creces mi mareo: uno o dos petreles Pterodroma sp Bimbo breve, lejano, pero bimbo al fin y al cabo, disfrutado al máximo, entre mareo y mareo, sonrisas, choque de manos, subidones de adrenalina y juramentos a la diosa Fortuna.

Una pardela capirotada Puffinus gravis, perseguida por una gaviota sombría Larus fuscus.



Las primeras Sabines aparecieron pronto, a unas 10 millas de la costa.

Y los págalos grandes Stercorarius skua, los reyes indiscutibles del oportunismo.

Sterna hirundo

El prota de la peli: Pterodroma feae/madeira. Dos visiones fugaces, quizás individuos diferentes, con un vuelo oscilante vertiginoso, a unos 200 metros en la popa del barco. Nos dejó a todos con la boca abierta.



Gaviotas de Sabine. Nunca las había tenido tan cerca...


Este págalo rabero Stercorarius longicaudus sin cola nos confundió al principio. Por si acaso, hice fotos, que permiten desvelar su identidad "rabera"







Pardela cenicienta Calonectris diomedea



Pardelas sombrías Puffinus griseus


Esas Sabines...preciosas!





Otro Sterna hirundo...

Gaviota argéntea disputando comida a los alcatraces juveniles.


Otra Puffinus griseus...

Morus bassanus con un sedal en el pico...vimos varios con este triste artilugio clavado.

Hasta 3 Sabines juntas (detrás, un fumarel común).


Una de mis favoritas: pardela capirotada, una belleza.


Pardela sombría


Paíño de Wilson, Oceanites oceanicus




Al llegar a puerto, la cabeza me daba vueltas, el estómago lo dejé a 10 millas, junto a las pardelas y págalos. Pero nadie podía quitarme la sonrisa de la cara (palida, eso sí), a mi y al resto de marineros.

Desde aquí, un abrazo de amigo para los compañeros del aquel viaje, especialmente a Gorka Ocio, Yolanda y Manuel Fdez Pajuelo, ellos saben por qué.